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Aritz López Garai (Basauri, 6-XI-1980) ha llevado su dilatada experiencia en el mundo del fútbol hasta los banquillos de Mauritania, país ubicado en el noroeste de África en el que aterrizó el pasado 2 de febrero y en el que se proclamó campeón de liga en la máxima categoría el 28 de abril a falta de cinco jornadas para la conclusión del campeonato. Menos de tres meses ha necesitado el basauritarra para guiar hacia su sexto título liguero consecutivo al FC Nouadhibou, el equipo más laureado del territorio con once entorchados desde su fundación en el año 2000. A 2.580 kilómetros de casa ha recuperado la sonrisa en el plano profesional López Garai, cuya última aventura como entrenador duró menos de dos meses al frente del Albacete en LaLiga SmartBank en 2020.

Técnico anteriormente de Tenerife (2019), Numancia (2018-19) y Reus (2017-18), entidad en la que colgó las botas como futbolista un año antes tras pasar por las categorías inferiores del Athletic y militar posteriormente a nivel estatal en el Gernika, Conquense, UD Salamanca, Castellón, Celta, Córdoba y Sporting, amén de dos experiencias en el extranjero al defender los colores del Rapid Bucarest en Rumanía en 2015 y del Doxa Katokopias en Chipre durante la primera mitad del curso 2015-16 antes de recalar en el Reus, el basauritarra dio el siempre complejo paso de hacer las maletas para conocer un nuevo entorno futbolístico en África.

“El director deportivo de la Federación de Mauritania es un chico valenciano y el presidente del Nouadhibou le preguntó si conocía algún entrenador que pudiera estar dispuesto a venir para hacerse cargo del equipo, poder jugar la Champions africana y entrar de verdad en el panorama futbolístico de África. Me explicaron el proyecto y me embarqué en esta aventura”, relata López Garai, quien admite que “al principio tenía ciertas dudas, porque es mi primera experiencia como entrenador en el extranjero, pero firmé medio año más otro según objetivos y sensaciones por ambas partes y, de momento, en lo profesional está siendo una experiencia muy gratificante, porque hemos ganado la liga, estamos en semifinales de Copa y nos encontramos también en la última fase de la Copa Árabe”.

En lo personal admite que “el día a día es complicado, porque Nouakchott, la capital del país donde vivo, es una ciudad con muchos contrastes. Muchas partes son tercermundistas y la gente sobrevive con muy poco durmiendo en la calle incluso, mientras que hay otras zonas que parecen que no son de este país al estar muy bien para vivir. Después de tres meses aquí das normalidad a cosas que no son normales”. En el plano estrictamente deportivo, el basauritarra señala que “venir y ganar la liga era un objetivo prioritario y se ha logrado después de llegar cuando el equipo estaba empatado a puntos con el segundo hace once jornadasHemos logrado ganar los once partidos, algo que no se había producido nunca aquí y el salto de calidad que quiere dar el club es superar las dos eliminatorias previas de la Champions de África para disputar la fase de grupos”.

Se trata de un reto mayúsculo, pues “es algo que ningún equipo lo ha conseguido en la historia de Mauritania, donde solo el campeón de liga tiene acceso a las previas que empiezan en agosto”. “Ahí nos vamos a cruzar con equipos de países africanos muy potentes como Marruecos, Egipto, Túnez o Argelia que tienen el fútbol más desarrollado”, agrega López Garai, que pone en valor la capacidad física de los futbolistas en Mauritania, quienes “técnicamente también están bastante bien dotados, pero les falta conocimiento del juego, al mismo tiempo que a los equipos de aquí les cuesta tácticamente en una liga que está bien organizada y en la que tres de los catorce equipos sobresalimos respecto al resto”.

“Conmigo buscan que implante mi cultura y metodología futbolística y poco a poco lo estamos consiguiendo, aunque todo su lleva su tiempo”, lanza asimismo el de Basauri, quien apunta respecto a su actual club que “está bastante bien organizado, pero necesita un plus en cuanto a horarios de trabajo o posibilidades de tener sesiones de video a la altura de un club profesional, por ejemplo”. “La cultura lo marca todo al ser un equipo africano con cultura islámica”, añade respecto al funcionamiento del equipo en el día a día López Garai, quien indica que a los partidos de liga en Mauritania “no acude mucha gente, porque la capacidad económica para asistir al fútbol es escasa. En la Copa Árabe el colorido y el ambiente en los estadios es mayor, al igual que cuando juega la selección nacional”.

Respecto a su futuro profesional una vez finalizada la presente campaña, el basauritarra tiene dudas: “Tenemos que hablar muchas cosas, porque el club dentro de lo que puede hace todo y más, pero hay que saber hasta dónde quieren ir realmente, porque la idea que tienen está muy bien, pero ejecutarla tiene sus dificultades”. Con todo, el actual técnico del Nouadhibou destaca que ha encontrado lo que buscaba, “una experiencia de vida”, dado que, entre otras cosas, “el francés es después del árabe el idioma que más se habla aquí y me estoy adaptando a ello, además de estar aprendiendo a dar charlas y poder entrenar en árabe junto a un traductor que vino con nosotros”.

“Todo esto me está sirviendo para, tal vez, abrir un camino diferente al de España, donde ya tengo un recorrido y no cierro las puertas a poder volver a entrenar”, advierte López Garai, flamante conquistador de Mauritania.