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“Es un país de contrastes, ya estamos adaptados. El funcionamiento del club es fantástico”, señala a AS en su primer mes como técnico del FC Nouadihibou, líder del país. La Champions y la Copa Árabe, sus objetivos.

Aritz López Garai (Basauri, 6-11-80) tiene la maleta con ruedas como se precia en cualquier entrenador con inquietudes que otea el horizonte. Hace apenas cuatro semanas se sumergía en un exótico proyecto en Mauritania, en el noroeste de África, encajonado entre Sahara y Senegal, como entrenador del equipo líder y más laureado de la Primera División, el FC Nouadihibou. “La experiencia está siendo muy gratificante”, confiesa a AS tras firmar hasta el final de temporada, prorrogable según los objetivos. “Si todo va bien, y vamos de la mano, se alargará en el tiempo”, subraya. La Champions africana le seduce especialmente, tras ganar los cuatro partidos disputados desde su desembarco en la jornada 11, con 10 goles a favor y uno en contra. Saca ya 8 puntos al segundo clasificado, y diez al tercero: “Tenemos que seguir nuestro ritmo y seguir hacia adelante”, remata.

Antes, López Garai había entrenado en España a Reus, CD Numancia, CD Tenerife y Albacete tras sellar su etapa como centrocampista todoterreno brotado desde Lezama, en clubes como Bilbao Athletic, Gernika, Salamanca, Castellón, Sporting, Celta, Córdoba, Rapid de Bucarest (Rumanía) o Doxa (Chipre). Cuando no ha pisado los banquillos, se inclinaba por ofrecer sus conocimientos amparado en su experiencia y adornado con su verbo fácil, en la plataforma Movistar Plus y en Radio Euskadi desgranando los partidos de su amado Athletic desde la zona de prensa de San Mamés. A sus 42 años, Garai ha hecho el petate para lanzarse a esta apasionante aventura: “Todo surge por una llamada de Aziz Mattel, presidente del FC Nouadihibou, una de las personas más influyentes del fútbol de Mauritania, que me propuso entrenar a su club, el más laureado del club”, explica el técnico basauritarra, que lo asimila como “un desafío por el objetivo de ganar la Liga, un reto para jugar la Champions de África”.

El campeón tiene billete asegurado mediante dos fases previas que se dirimen en el mes de agosto: “Ese es el objetivo de un país con el fútbol emergente”, aclara el técnico vizcaíno. Ahmed, presidente Federacion Mauritania, empuja desde los despachos para que se visibilice Mauritania en el panorama africano y se coloque en la aristiocracia balompédica del continente en la que reinan los Senegal, Marruecos o Camerún: “Tiene en mente construir un estadio, todo tiene un proceso”, desliza Garai expectante.

Vive en Nouakchott, la capital del país, donde pivotan la mayoría de los clubes de la competición, que en apenas un mes encaran la Copa Árabe, una vía heredada por su tradición religiosa, que medirá al FC Nouadihibou contra clubes de Qatar, Marruecos, Jordania o Emiriatos. “La exigencia es grande, hay que ganar además la Liga para preparar las previas en este grupo de la Champions”, maquina. La aclimatación para el míster basauritarra se basa en asimilar una cultura muy diferente a la de España, con temperaturas extremas. “Es un país de contrastes. Ya estamos adaptados al día a día, el funcionamiento del club es fantástico, las instalaciones son las mismas que las de la Federación”, relata.

López Garai explica el panorama en Mauritania, un desconocido en Europa respecto a otros países vecinos: “Es un país que está creciendo día a día, tanto en el campeonato local como a nivel de selección nacional. La liga la componen 14 equipos y el campeón juega la Champions de África. Hay tres equipos por encima del resto, y una Copa del Príncipe. El nivel de los futbolistas en el aspecto físico es muy fuerte, el técnico es bueno y donde tienen mucho margen de mejora es en lo táctico”. En ese punto abunda: “En el entendimiento del juego es donde estamos intentando aportar nuestro granito de arena para que el futbolista mauritano crezca y se vea reflejado en su Selección”, explica. “Hay jugadores que podrían jugar en España”, apunta del nivel de algunos de sus mejores mimbres, que atesoran talento natural. “Deben motivarse para que sean constantes. Es en lo que estamos invirtiendo tiempo y en acortar las diferencias con otros países. Hay que ser competitivos, hay está la clave”, narra sobre su misión.

López Garai ha llegado acompañado de Cristian Bustos como segundo entrenador y de Vicente Martínez como traductor y preparador físico. Se combina el francés y el árabe como idiomas vehiculares en Mauritania. Garai domina inglés, el galo lo va aprendiendo sobre la marcha: “El recibimiento por parte del club y del staff que había es magnífica. La gente es muy hospitalaria, vive con muy poco, pero el pueblo mauritano es generoso entre sí y se ayuda. Es algo que me ha sorprendido gratamente”, comenta apasionado en una escala que le enriquece como persona y entrenador.